7 lugares para conocer cerca de Lisboa
#sintra #belem #palacio-belem #padrao-dos-descobrimentos #torre-de-belem #mosteiro-dos-jeronimosEn las proximidades de Lisboa hay muchos pueblos y lugares bellísimos para visitar en excursiones de un día. En cualquier momento del año, se pueden descubrir pequeñas ciudades, palacios, castillos, playas y paisajes hermosos.
Apuntarse a un tour privado con un guía local puede ser una muy buena opción, así es posible no perderse ningún detalle, aprender historia, a la vez de optimizar tiempo y dinero. Si no, por cuenta propia, también es posible hacerlo, gracias al transporte público o coches de alquiler.
¿Qué lugares recomendamos?
A tan solo una hora en coche desde Lisboa, Sintra es un increíble pueblo que parece un reino de fantasía, como sacado de un cuento de hadas.
Este encantador pueblo de calles empedradas, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El pueblo se convirtió en el lugar predilecto de las familias reales, por lo que allí se construyeron fastuosos Palacios, que servían como residencias o villas veraniegas . Así, los aristócratas comenzaron a dar vida a esta aldea, rodeada de un paisaje montañoso y lleno de vegetación.
Vale la pena visitar la Quinta da Regaleira, fascinante palacio lleno de misterios, que combina el estilo de los cuentos de hadas y el esotérico, descubriendo su escalera de caracol, admirando su romántica arquitectura. Fue allí donde tuvieron lugar muchos rituales inmersos en una atmósfera espiritual. No hay que perder su curioso pozo y su misterioso significado.
También el Palácio Nacional, la residencia real de verano más antigua del país, que conserva la mayor colección de azulejos mudéjares de Portugal. El edificio tiene una increíble mezcla de estilos arquitectónicos y mobiliario, que van desde el manuelino al neo-morisco.
El colorido Palácio da Pena también es una visita imperdible.
¿Ver el océano Atlántico en su estado más salvaje? A tan solo 20 minutos en coche desde Sintra se encuentra un paisaje oceánico natural: el Cabo da Roca, el punto más occidental de la Europa continental, que deja sin aliento. Desde un increíble mirador se obtienen unas vistas perfectas de la escarpada costa, los altos acantilados y el agitado océano, que golpea con furia las piedras. De fondo, gracias a un hermoso faro con vivos colores, se obtiene un encuadre perfecto para sacar una fotografía memorable. Sin dudas, un lugar increíble.
Uno de los pueblos costeros más bellos e importantes que puede ofrecer la costa portuguesa del Océano Atlántico, es Cascais, que tiene una refinada historia como lugar de residencia de monarquías europeas durante el pasado siglo.
El casco antiguo alberga la fortaleza medieval de Nuestra Señora de la Luz y la Ciudadela, que en su día fue un lugar de retiro de la realeza. Es una ciudad que pasó de ser pueblo de pescadores a centro de veraneo de la clase alta portuguesa, dada la belleza de sus playas.
En este pueblo señorial se pueden ver desde grandes mansiones a palacetes antiguos. Una mezcla encantadora entre lo antiguo y lo moderno, en donde predominan los típicos azulejos de colores portugueses.
En la costa atlántica, también se pueden recorrer hermosos pueblos, que parecen colgados de un acantilado. Entre ellos, Azenhas do Mar, en el municipio de Sintra, ofrece una de las mejores vistas panorámicas del Océano Atlántico.
Azenhas do Mar significa Molinos de Agua del Mar y el nombre deriva de una corriente que alguna vez fue poderosa y que movía los molinos de agua, en su camino hacia el mar.
El pueblo blanco en una ladera, las hermosas piscinas naturales y las playas de arena dorada, constituyen un lugar de privilegio.
No hay que perder la experiencia de reservar una mesa en alguno de sus restaurantes con terraza con vistas al mar, y comer un buen pescado maridado con el mejor vino portugués. Una delicia !!
Situada a solo 80 kilómetros al norte de Lisboa, la pequeña Óbidos es una de las joyas arquitectónicas de Portugal. Cuenta con una interesante historia asociada estrechamente al reino de Portugal y ofrece innumerables atractivos así como una atmósfera medieval, que remonta al pasado.
Vale la pena visitar su hermoso castillo, aunque actualmente solo una parte está abierta al público. También caminar por sus callejuelas adoquinadas, rodeadas de casas blancas y macetas con flores, y descubrir los viejos muros de piedra en los que celtíberos, romanos, visigodos y árabes dejaron su vestigio.
Para culminar la visita a este pueblo, hay que probar su licor de cherry, la tan famosa ‘ginjinha’, servida en su típica tacita de chocolate.
Si no se cuenta con mucho tiempo solo hay que cruzar el Río Tajo, en un hermoso paseo en bote, y conocer Cacilhas. Este increíble pueblo pesquero, famoso por sus casas de colores y su riquísima gastronomía, es ideal para aprovechar el día, y también para presenciar bellísimos atardeceres. Se recomienda sentarse en uno de los bares más bonitos de la zona, al lado del río, y disfrutar de la increíble explosión de colores del atardecer con una copa de vino en mano.
No perderse de admirar el famoso puente rojo colgante mientras se realiza una suave caminata a la vera del río Tajo.
Para finalizar el día nada mejor que probar lo más destacado de la gastronomía portuguesa, sus carnes y pescados en algún pintoresco restaurant del pueblo.
Belém es un barrio de Lisboa que se encuentra a 15 minutos de la capital, al que se puede llegar en un moderno tren, que parte desde la capital. Completamente apartado de la bulliciosa capital portuguesa, Belém ofrece todo para pasar una excelente jornada.
Su vasta historia, su deliciosa gastronomía y sus más importantes edificios, harán viajar por el tiempo hasta la época más próspera que tuvo Lisboa. El Monasterio de los Jerónimos, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es uno de ellos. La impresionante Torre de Belém, construida bajo el hermoso estilo “manuelino” de Lisboa es una sitio “obligado” de visitar.
Hay que conoce la cafetería más antigua de Belém y descubrir la historia secreta de sus riquísimos pasteles de nata, una pasta que seguro se probará durante la estadía en Lisboa.
Recomendamos una visita a una de las fábricas más antiguas y tradicionales de azulejos, convertida en un laboratorio de arte y diseño. Es el sitio más underground de Lisboa, el preferido de los locales: la Lx Factory.
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