El Palacio de Schönbrunn es una residencia imperial barroca de 1.441 habitaciones situada en el distrito de Hietzing de Viena, y el monumento más visitado de Austria. Sus orígenes se remontan a 1642, cuando se construyó en este lugar un château de plaisance para Leonor de González, la emperatriz viuda. El emperador Leopoldo I encargó posteriormente al arquitecto barroco de formación romana Johann Bernhard Fischer von Erlach el diseño de un pabellón de caza imperial para el príncipe heredero José a finales del siglo XVII. El nombre de la finca —Schönbrunn, que significa «manantial hermoso»— deriva de un pozo descubierto por el emperador Matías en el siglo XIV. A lo largo del siglo XVIII, el modesto pabellón se transformó en uno de los complejos palaciegos más grandiosos de Europa, rivalizando con Versalles en escala y ambición.
El palacio alcanzó su cénit político y cultural bajo la emperatriz María Teresa, que reinó de 1740 a 1780 y supervisó una profunda renovación rococó que dio lugar a los dorados salones de Estado, la Sala de los Millones revestida de miniaturas indopersa, y los aposentos privados que los visitantes aún recorren hoy en día. Durante su reinado, Schönbrunn se convirtió en el centro neurálgico del Imperio Habsburgo, acogiendo a los principales estadistas de Europa. En 1762, el joven Wolfgang Amadeus Mozart, de seis años, actuó ante María Teresa en la Sala de los Espejos. El palacio también fue testigo del fin de los imperios: Napoleón lo utilizó como cuartel general en 1805 y 1809, y en noviembre de 1918 el emperador Carlos I firmó aquí su renuncia al poder, disolviendo de facto la monarquía austrohúngara. El conjunto fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996.
En el interior, los visitantes pueden recorrer hasta 40 salones de Estado y aposentos privados en audioguías autoguiadas, entre ellos la Gran Galería —un salón ceremonial de 43 metros de longitud con frescos en el techo de Gregorio Guglielmi— y el opulento Salón Chino Azul donde Carlos I firmó su abdicación. Los jardines circundantes, trazados en el formal estilo francés y modelados según los de Versalles, son de acceso gratuito y se extienden a lo largo de 1,2 kilómetros hasta la Gloriette, una columnata neoclásica construida en 1775 en lo alto de una colina que ofrece vistas panorámicas sobre Viena. Dentro del recinto se encuentra el Tiergarten Schönbrunn, fundado en 1752 por el emperador Francisco I, lo que lo convierte en el zoo en funcionamiento continuo más antiguo del mundo.
El palacio abre todos los días de 8:30 a 17:30 h, con los jardines accesibles de 6:30 a 21:00 h. Las opciones de entrada van desde la entrada estándar al Palacio (22 o 40 salas) hasta el Classic Pass Plus, que agrupa ocho atracciones incluyendo el zoo, el Palacio de Cristal, el Laberinto y la Gloriette por 81 € por adulto. Para evitar entradas falsificadas, adquiéralas exclusivamente a través del sitio oficial en imperialtickets.com. El palacio es fácilmente accesible en metro de Viena por la línea U4 hasta la estación de Schönbrunn, lo que lo convierte en una sencilla excursión de medio día o día completo desde el centro de la ciudad.