El Largo do Chiado es una plaza compacta pero de imponente presencia arquitectónica situada en el límite entre el barrio de la Baixa lisboeta y el barrio de colina que comparte su nombre. Flanqueada por las fachadas neoclásicas de dos iglesias barrocas —la Igreja Nossa Senhora da Encarnação (1708) al norte y la Igreja Nossa Senhora do Loreto (reconstruida tras el terremoto de 1755) al sur—, la plaza forma una suerte de vestíbulo al aire libre del barrio del Chiado. En su centro se alza la estatua de bronce del poeta del siglo XVI Francisco de Sá de Miranda, colocada en 1901, aunque la asociación literaria más célebre de la plaza es la que le da nombre: António Ribeiro, poeta satírico del siglo XVI conocido por el apodo «Chiado», que actuaba y vivía en los alrededores y cuyo irreverente ingenio se hizo tan legendario que todo el barrio acabó adoptando su nombre.
El barrio y su plaza alcanzaron especial protagonismo intelectual durante los siglos XVIII y XIX, cuando el Chiado se convirtió en el equivalente lisboeta de la Orilla Izquierda parisina. El café A Brasileira, a escasos pasos de la plaza en la Rua Garrett 120, abrió sus puertas en 1905 como depósito de café brasileño y se convirtió rápidamente en el refugio predilecto de poetas y escritores modernistas, siendo el más célebre Fernando Pessoa, quien pasó décadas en sus mesas de mármol. Una efigie de bronce de Pessoa —sentado, trajeado y aparentemente sumido en sus pensamientos— ocupa una silla en la acera frente a A Brasileira desde 1988 y sigue siendo una de las esculturas más fotografiadas de Lisboa. La propia plaza fue uno de los focos de la devastación cultural provocada por el catastrófico incendio del Chiado el 25 de agosto de 1988, que destruyó o dañó gravemente 18 edificios del barrio. La posterior restauración, dirigida por el renombrado arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira, preservó la trama viaria pombalina original integrando con cuidado interiores contemporáneos: un proyecto que se prolongó más de una década y que hoy se considera uno de los ejemplos más destacados de reconstrucción urbana post-catástrofe en Europa.
En la actualidad, el Largo do Chiado funciona como punto de encuentro natural entre la cuadrícula comercial llana de la Baixa y las calles en pendiente, jalonadas de cafés, del Chiado propiamente dicho. La plaza está enmarcada por la terminal superior del Elevador de Santa Justa —el ornamentado ascensor de hierro neogótico diseñado por Raoul Mesnier du Ponsard e inaugurado en 1902—, que conecta a los peatones desde la Rua do Ouro, abajo, depositándolos directamente en el Chiado a nivel de calle. A lo largo del día confluyen aquí tranvías, peatones, motocicletas de reparto y turistas, mientras que los escalones de la iglesia y los bajos muros de piedra de la plaza sirven de asiento informal para los vecinos, que la frecuentan como un punto de paso cotidiano sin mayor trascendencia.
La visita es más recomendable por la mañana, antes de las 10 h, cuando la plaza está más tranquila y la luz dorada incide en ángulo oblicuo sobre la piedra color crema y gris de las fachadas de las iglesias. Desde la plaza, la Rua Garrett conduce hacia el oeste hasta la Livraria Bertrand —fundada en 1732 y certificada por el Guinness World Records como la librería en funcionamiento más antigua del mundo—, mientras que la Rua do Alecrim desciende hacia el sur hasta Cais do Sodré. La estación de metro más cercana es Baixa-Chiado (líneas Azul y Verde), y la plaza es también una parada del emblemático tranvía 28.