El Real Colegio Seminario del Corpus Christi — conocido universalmente como el Colegio del Patriarca — es el monumento renacentista más notable de Valencia y uno de los conjuntos arquitectónicos más coherentes de su época en toda España. Fue fundado por Juan de Ribera, Arzobispo de Valencia y Patriarca de Antioquía, quien encargó el complejo en 1586 y supervisó personalmente su construcción hasta su consagración en 1616, el mismo año en que falleció. Ribera fue canonizado por el Papa Juan XXIII en 1960, y su cuerpo embalsamado reposa aún en una urna de cristal dentro de la iglesia, convirtiendo el colegio en un lugar de veneración activa además de museo. El edificio fue diseñado en el austero estilo renacentista herreriano impulsado por Felipe II, con una planta rectangular rigurosa y un claustro interior que contradice por completo la sobria fachada de la Calle de la Nave.
El patio porticado es el corazón arquitectónico del conjunto: dos galerías superpuestas de arcos de medio punto en piedra clara rodean un jardín central, con proporciones calibradas con serena precisión que ejemplifican los ideales del Renacimiento español. La iglesia anexa al colegio es considerablemente más opulenta. Sus muros y bóvedas están enteramente cubiertos de frescos pintados por Giovanni Francesco Cavarozzi y Bartolomé Matarana entre 1597 y 1600, mientras que la sillería del coro se encuentra entre las más elaboradamente talladas de la región. La iglesia alberga también un célebre fresco de trampantojo tras el altar mayor que crea la ilusión de un ábside profundo donde no existe ninguno — un recurso teatral que resultó escandalosamente moderno para su época.
El museo ubicado en el interior del colegio conserva una de las colecciones de arte sacro más importantes de la Comunitat Valenciana. Entre sus obras destacadas figura el inquietante retrato del fundador Juan de Ribera pintado por El Greco hacia 1609, así como varios lienzos de gran formato de Francisco Ribalta, pintor valenciano cuyo dramático uso del claroscuro anticipa la influencia de Caravaggio en España. La colección incluye asimismo tapices flamencos, manuscritos litúrgicos iluminados, piezas de orfebrería en oro y plata, y una serie de pinturas de Juan de Juanes. Merece especial atención un conjunto de ornamentos negros bordados para el propio Ribera, notables por su excepcional calidad de bordado.
El colegio sigue siendo un seminario católico en activo, lo que le otorga una atmósfera de vida institucional genuina que raramente se encuentra en los monumentos patrimoniales. Las visitas se permiten habitualmente durante las horas de la mañana en días laborables; el museo abre por las mañanas y de nuevo brevemente tras el oficio de mediodía. El precio de entrada es módico. El conjunto se encuentra en el antiguo barrio universitario, a pocos pasos del histórico edificio de la Universitat de València en el Carrer de la Universitat, lo que facilita combinar ambas visitas en una sola jornada. La fotografía dentro de la iglesia y el museo está restringida, por lo que se invita a los visitantes a tomarse el tiempo necesario para contemplar las obras directamente, sin intermediación de objetivos.